
Piden oraciones por víctimas de choque de trenes en Toledo, España

La Archidiócesis de Toledo, las parroquias de Urda y Los Yébenes y Cáritas se ofrecen a las familias de las víctimas del choque ferroviario, mientras los obispos de Toledo y Madrid y la CEE piden oración.
«Se han ido desalojando los difuntos, que son una multitud». Así describía Fernando Fernández de Bobadilla, párroco de Los Yébenes, la escena que encontró junto a las vías donde dos trenes de alta velocidad han chocado este miércoles, dejando decenas de muertos. El sacerdote se desplazó a la zona pocas horas después del accidente y trabajó junto a los equipos sanitarios en la atención a los heridos.
El siniestro se produjo en la mañana del 28 de octubre, en el tramo de vía situado entre los términos municipales de Los Yébenes y Urda (Toledo). Uno de los dos trenes de pasajeros implicados había salido de Madrid. Las cifras de fallecidos difieren según las informaciones disponibles, pero ya superan los al menos 64 fallecidos y 50 heridos.
En declaraciones a COPE desde el lugar del siniestro, el párroco resumió lo que estaba viendo en pocas palabras: «Esto es horrible». Fernández de Bobadilla explicó que en los primeros momentos tras el choque ayudaba directamente a los sanitarios, con una bolsa de suero en la mano mientras atendían a los afectados.
El sacerdote describió también el trabajo de clasificación de las víctimas que realizaban los equipos médicos para atender a los heridos según la gravedad de sus lesiones. Los servicios de emergencia habían establecido un sistema de pulseras de colores. Los fallecidos recibían una pulsera negra, los heridos más graves una roja y las personas con lesiones leves una amarilla, para facilitar su posterior asistencia.
Su presencia en la zona se suma a la de numerosos profesionales y voluntarios que han trabajado sin descanso desde primera hora de la mañana, mientras las autoridades investigan las causas del accidente.
La Iglesia de Toledo, junto a las familias
El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, y el obispo auxiliar, Francisco César García Magán, secretario general de la Conferencia Episcopal Española, han expresado en un comunicado su «profunda preocupación» y su cercanía a todos los afectados. Los obispos encomiendan al Señor a las víctimas y a sus familiares, y rezan por los heridos y por quienes viven estas horas con «angustia e incertidumbre».
Ambos prelados han agradecido el trabajo de los servicios de emergencia, sanitarios y de seguridad, y el de todas las personas que atienden a los afectados.
La Archidiócesis de Toledo, junto con las parroquias de Urda y de Los Yébenes y Cáritas Diocesana de Toledo, se ha puesto a disposición de las víctimas y de sus familias «para ofrecerles la ayuda, el acompañamiento y el apoyo que puedan necesitar en estos difíciles momentos». La Iglesia diocesana invita además a los fieles a rezar por los afectados, sus familias y cuantos intervienen en las labores de asistencia.
Madrid se une a la oración
Desde Madrid, el Cardenal José Cobo, arzobispo de la capital, ha expresado su pesar en un mensaje difundido en la red social X. «Seguimos con profundo pesar las informaciones sobre el grave accidente entre dos trenes ocurrido en esta mañana en Toledo», escribió.
El Cardenal ha pedido a los madrileños y a toda la comunidad diocesana que recen por quienes se han visto afectados. «Rezamos por el eterno descanso de las víctimas, por la recuperación de los heridos, por sus familias y por quienes se entregan en las labores de asistencia».
La CEE pide oración en las celebraciones
La Conferencia Episcopal Española, por su parte, «desea expresar sus condolencias y cercanía a las familias de las víctimas y reza por el eterno descanso de los fallecidos y por la recuperación de los heridos».
Los obispos piden oración en las celebraciones de la comunidad cristiana por todas las víctimas, para que, en palabras del comunicado, «bajo la intercesión de la Virgen María, Consuelo de los afligidos y Reina de la paz, el Señor les conceda el don de la Vida a las víctimas y esperanza a las familias y afectados». La CEE encomienda también a quienes trabajan en las labores de emergencia, atienden a los heridos y acompañan a las familias.
Un amplio despliegue
Los dos convoyes, un AVE y un tren de Iryo, sumaban casi 550 pasajeros. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado su plan territorial de emergencias en su fase más alta. Desde Madrid se han desplazado efectivos de SAMUR-Protección Civil y Bomberos, y el Centro de Transfusión de la Comunidad ha hecho un llamamiento urgente a donar sangre.
Los mensajes de pésame han llegado también desde la Casa de Su Majestad el Rey y desde el extranjero, entre ellos los de Francia, Italia y la Comisión Europea.


