
Inauguran nuevo templo en Islandia para la creciente comunidad católica

La Iglesia católica en Islandia ha inaugurado este sábado una nueva iglesia en Selfoss, en el sur del país, que proporcionará por primera vez un centro estable a una comunidad de más de un millar de católicos. Unas 600 personas participaron en la consagración del templo de la Santa Cruz, presidida por el obispo de Reikiavik, David Tencer.
La apertura llega después de más de dos años de obras y supone un nuevo paso en la implantación de una Iglesia minoritaria pero en crecimiento, marcada especialmente por la inmigración. Según los datos difundidos por el Bonifatiuswerk alemán, en Islandia están registrados actualmente unos 15.900 católicos, alrededor del 4% de la población, mientras que en la región de Selfoss viven más de 1.000.
La parroquia de la Santa Cruz fue erigida por Tencer el pasado año y es la novena comunidad parroquial católica de Islandia. Hasta ahora, sus fieles celebraban la Misa en locales alquilados y en una pequeña capilla. El nuevo complejo incluye, además del templo, un centro parroquial y una vivienda sacerdotal, que permitirá que un sacerdote resida permanentemente en la zona.
Durante la homilía de consagración, Tencer explicó que el proyecto no tenía como única finalidad levantar un edificio. «Nuestro objetivo es y seguirá siendo siempre construir en este maravilloso lugar, junto con personas de buena voluntad, una Iglesia viva para gloria de Dios», afirmó.
La atención pastoral de la parroquia está encomendada al sacerdote Mercurio Claudio Rivera III, originario de Filipinas. Los fieles se encuentran dispersos por una amplia región del sur de Islandia y algunos deben realizar largos desplazamientos en coche para participar en la Misa. El nuevo centro permitirá concentrar en Selfoss las celebraciones litúrgicas, la catequesis y otras actividades de la comunidad.
El proyecto ha supuesto una inversión de algo más de cuatro millones de euros. El Bonifatiuswerk y el Comisariado para la Diáspora de los obispos alemanes aportaron conjuntamente más de 1,1 millones de euros para hacerlo posible.
La construcción culmina además un largo proceso iniciado mucho antes de que comenzaran las obras. Según explicó el secretario general del Bonifatiuswerk, Georg Austen, los primeros planes se remontan a 2010 y el proyecto tuvo que superar dificultades para encontrar un terreno, obstáculos administrativos y retrasos provocados, entre otros factores, por las condiciones meteorológicas islandesas.
«Esta iglesia habla de perseverancia y de personas que no han perdido la esperanza», señaló Austen, quien definió la Santa Cruz como un signo de que «la fe necesita espacios» y de lo que puede surgir de «la paciencia, la perseverancia y la confianza en Dios».
Una Iglesia minoritaria que crece en Islandia
La inauguración se produce en un contexto de crecimiento de la presencia católica en Islandia. La diócesis de Reikiavik abarca todo el país y cuenta con una comunidad fuertemente marcada por la inmigración. Según el Bonifatiuswerk, el número de católicos lleva años aumentando de manera continuada, en buena medida por la llegada de población extranjera.
En la actualidad, los católicos representan aproximadamente el 4% de la población islandesa. La nueva parroquia de Santa Cruz eleva a nueve el número de comunidades católicas del país.
El director del Bonifatiuswerk, Ingo Imenkämper, destacó durante la ceremonia el contraste entre esta realidad y la que atraviesa actualmente buena parte de la Iglesia en Alemania. Mientras allí se debate sobre la futura estructura de las parroquias y el cierre o fusión de iglesias y centros parroquiales, señaló, «aquí, en la diáspora nórdica, sucede a menudo lo contrario».
«Las comunidades crecen. Son jóvenes e internacionales», afirmó Imenkämper durante la inauguración. El responsable del organismo alemán presentó así el nuevo templo de Selfoss como una muestra de una comunidad católica que, pese a su condición minoritaria en un país de tradición mayoritariamente protestante, necesita nuevos espacios para atender a un número creciente de fieles.

