UNA CARTA ANTES DE MORIR San Felipe de Jesús
UNA CARTA ANTES DE MORIR
San Felipe de Jesús
¿Qué pensamientos tendría San Felipe de Jesús, al saber que Dios le había otorgado el martirio como entrada a la Patria Celestial?
Seguramente, muchos pudiéramos suponer y nos imaginamos que pensaría en los padecimientos de gran intensidad y el dolor físico y moral que sufriría. Sin embargo, lo que mostró fue tanta fe y un corazón llenó de amor profundo, que, a imitación de Nuestro Señor Jesucristo, aceptó pasar por la prueba máxima: el martirio.
Narra la historia que su voz se alzó antes de morir y gritó: "¡Jesús, Jesús, Jesús!", atado con argollas a una cruz y atravesado por lanzas, al igual que 25 compañeros más (Misioneros Franciscanos, Jesuitas y laicos) que tuvieron su mismo destino. Esto sucedió un 5 de febrero de 1597 en Nagasaki, Japón durante el gobierno de Toyotomi Hideyoshi.
Gran fortuna para los mexicanos, es saber que paso por su cabeza, ya que, un día antes, este joven de 25 años, que estaba por ordenarse como Sacerdote, tuvo la oportunidad de dejar plasmados sus últimos pensamientos en una carta dirigida a sus familiares y amigos, que decía:
Queridos padres y amigos:
La noche pasa rápida. Mañana moriré ejecutado en la cruz, pero no tengo miedo.
Mi pensamiento vuela hacia ustedes y a mi patria querida.
Ahora que estoy para recibir el bautismo de sangre, recuerdo que fui bautizado en la Catedral de México, y las veces que asistí a Misa en San Francisco de Plateros.
Lamento los años que perdí buscando mis apetitos, egoísta y disipado. Bendito sea Dios que vino en mi ayuda y comprendí que no valía la pena vivir para eso. Quise ser misionero, pero ahora Dios me premia antes del trabajo, concediéndome dar mi vida para probar mi amor.
Lamento no haber vuelto a México, aun cuando apenas fuese un día; pero volveré.
Estoy cierto de que *volveré para decirles a todos, que la verdadera vida por la que vale la pena vivir, es la vida eterna.*
Paz y bien
*Fray Felipe de Jesús*


