RENACER DE LA FE CATÓLICA ANTE EL MUNDO
RENACER DE LA FE CATÓLICA ANTE EL MUNDO
En tiempos que muchos avisaban declive o secularización, surgen señales visibles y esperanzadoras de vitalidad y expansión católica por toda la tierra. Recientemente, en Islandia, tierra de tradición luterana, se ha consagrado la Iglesia de la Santa Cruz en Selfoss, novena parroquia del país, centro sólido para más de mil fieles locales y testimonio de una comunidad creciente que ya suma unos 15, 900 creyentes. Tras años de celebrar en locales alquilados, hoy tienen casa propia, apoyada por solidaridad internacional.
Mientras tanto, en Polonia, el 15 de agosto, festividad de la Asunción, se bendijo en Konotopie la estatua más alta de la Virgen María en Europa, bajo el título de Nuestra Señora de la Misericordia: alcanza 55,6 metros, ¡superando incluso al Cristo Redentor de Río de Janeiro! No es sólo obra monumental, sino faro espiritual para invitar a elevar el espíritu hacia Dios, y financiada por generosidad privada, signo de profunda devoción popular.
A estos símbolos se une el avance en otros continentes: África ve aumentar firme el número de católicos; crecen conversiones y entusiasmo juvenil en América del Norte y Asia, donde parroquias informan mayores ingresos de personas buscando verdad y solidez en la doctrina católica. La Iglesia no se apaga; se renueva, levanta templos donde parecía difícil y planta señales de esperanza, desde el norte helado hasta el centro de Europa y más allá, confirmando su carácter universal, intemporal e invencible.


