NIÑOS DE CORAZÓN

NIÑOS DE CORAZÓN

Nuestro Señor Jesucristo, dijo: En verdad os digo que, si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Mateo 18:3

¿Será entonces que el Cielo está reservado? … ¿Tendrá un espacio para nosotros? …

Dios Creador, Dueño y Señor de todos los seres humanos, quisiera que, sin excepción, volviéramos a su presencia, para adorarlo y ser felices con Él por siempre. Así, como pequeños niños que son felices a lado de sus padres (a los que aman tanto y en quienes más confían); y por eso obedecen a sus mandatos, porque entienden que tanto sus consejos como sus reprimendas, son lecciones. Y, sobre todo, que, con humildad, reconocen que nada pueden, sin la ayuda de sus padres para crecer sanos y felices.

Así como los niños que nunca se imaginan la vida sin sus papás, así Dios espera la llegada al Cielo de los corazones que lo buscaron sin cesar, que lucharon con una sincera y verdadera intención de no separarse de Él, y que su voluntad e intelecto lo dispusieron para conocerlo, amarlo y servirlo.

Es difícil, en estos tiempos ser puros e inocentes como niños pequeños pues el mundo es como agujero negro que va a gran velocidad y succiona todo a su paso. A pesar de esto, Nuestro Señor Jesucristo dispuso su Corazón y el de su Santísima Madre como anclas, que, mediante la Gracia, estemos seguros, sanos y salvos a pesar de la turbulencia y del ruido externo.

Hoy, en el libro de la vida, el sello de "reservado" ya está puesto en los nombres de los que son puros de corazón …

A todos los niños buenos y los que son de corazón … recordar que ya tiene su letrero de "reservado" en el Cielo, porque Nuestro Señor Jesucristo también dijo: ¡Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios! (Mateo 5:8)