LAS "TERAPIAS DE CONVERSIÓN" Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

LAS "TERAPIAS DE CONVERSIÓN" Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Desde que nació el término "Terapias de Conversión" (entendidas éstas como orientación dada por un profesional para ayudar a una persona que haya cambiado física, psicológica o socialmente su identidad sexual original), se desató una campaña orquestada por el propio Estado y grupos minoritarios, en contra de quienes buscan orientar para que todo vuelva al estado original impuesto por la naturaleza humana.

La maldad de quienes impusieron la Ideología de Género a nivel nacional (Gobiernos) y mundial (ONU), es tan evidente, que inmediatamente penalizaron con leyes absurdas a los que intentaran conservar el Derecho Natural, las leyes de la conciencia, el sentido común, la cordura, la ciencia y los bienes universales que la propia naturaleza racional del hombre impone. Y contra toda razón, los Globalistas anticristianos del siglo XXI impusieron unos "derechos humanos" (en este caso, los "sexuales") que son exactamente lo contrario y deberían mejor llamarse por lo que son: "libertades contrahumanas".

El hombre o la mujer que, por ignorancia, debilidad o maldad (propia o de otros) haya caído en las garras del desequilibrio sexual (homo, bi o transexualismo), tiene todo el derecho y ¡la obligación! de encontrar la Verdad, la única que puede devolverle la paz y el amor verdadero que, en el fondo, es lo único que estuvo buscando. Ésta es la actitud del hombre y mujer sensatos.

Por eso es de aplaudir que, los jóvenes confundidos o casi "obligados" por la ensordecedora campaña hiper sexualista y libertaria, acudan a "Terapias de Conversión" para que profesionales les brinden el apoyo científico, moral y religioso que requieren. También es de reconocer enormemente a los terapeutas de la salud mental honestos que buscan, sobre todo, ayudar a su paciente a recuperar la tranquilidad del alma que sólo gozan los que respetan, de palabra y de obra, las leyes de la naturaleza y las de su Creador.

Tal fue el caso de la Consejera Kaley Chiles, del Estado de Colorado, que llevó su alegato hasta el Tribunal Supremo de los E.E. U.U. con el propósito de defender su derecho para orientar profesional y religiosamente a sus pacientes, de acuerdo a los dictámenes de la ciencia, de la razón y de Dios. Hace unos días, dicho Tribunal avaló la causa de Kaley Chiles por sustentarse en la Constitución y en la Primera Enmienda, relacionada con la Libertad de Expresión.

"La verdad goza de todos los derechos; el error, de ninguno".