Y “EL MENCHO” FUE JUZGADO

¿Juzgado? … pero si fue abatido en su captura y no tuvo oportunidad de ser procesado. Se nos olvida que en el momento en que partió de este mundo tuvo su juicio particular delante de Dios.
A muchos se les olvida, o simplemente no creen en la trascendencia del alma, pero Dios ha revelado y ha dejado ver, a ciertos Santos para que den testimonio, que todos vamos a pasar por un juicio particular, cuyo resultado es el destino final del alma (Cielo, Infierno y Purgatorio) según hayan sido las obras hechas en vida.
Algunos Sacerdotes hacen hincapié en que Dios nos preguntará en nuestro juicio particular … ¿Qué tanto me has amado?
Un personaje como "el Mencho", del que se sabe que no se tocaba el corazón para "hacer sus negocios", era incrédulo o profesaba otras creencias porque alguien en su sano juicio, por temor al castigo divino se abstiene de hacerle mal a los demás.
Muchos aplaudieron su muerte, otros reflexionamos al respecto pensando, aunque Dios es misericordioso, también es un Justo Juez … ¿Dónde estará el alma de "el Mencho"?
Tal vez era de los que pensaban, como muchos, hoy en día: que el mundo se acaba en el momento en que mueres, entonces, no hay nada más para los seres humanos … ¿Será que por eso vivía y hacía cosas desdeñables?
Pensemos en "el Mencho" y en todos aquéllos, que por sus obras son un lastre social, que cedieron ante la tentación de "disfrutar" todo en esta vida, sin importarles el mal que hacían, con tal de obtener bienes materiales y poder … Y de eso, no se llevarón nada, y en cambio, quizá sí obtuvieron un castigo eterno … eso sólo Dios lo sabe.
Ojalá que, en sus últimos segundos en estado consciente, su corazón haya experimentado el temor de Dios y le haya pedido perdón sincero y con verdadero dolor por todo lo que hizo.
El estallido de estos últimos sucesos en el país, originado por la muerte de "el Mencho" nos deben de llevar a la reflexión … ¡En todo momento debemos estar preparado para dar cuentas a Dios!
De nada vale ser la persona más millonaria del mundo, si el alma vivirá en un penar eterno.
Por: Valentina Veloz
