SANTIAGO EL MAYOR Y LA LUZ DEL PILAR

Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo y uno de los discípulos más queridos por Cristo, fue enviado a evangelizar Hispania, el extremo occidente conocido . La tarea resultó sumamente dura: resistencia, indiferencia y escasos frutos debilitaron su espíritu; cansado y desalentado, hacia el año 40 d.C., estaba a punto de renunciar y abandonar la tierra española . Junto al río Ebro, en Cesaraugusta (hoy Zaragoza), oraba con sus pocos seguidores cuando ocurrió lo inaudito .
En la noche del 2 de enero, se le manifestó la Santísima Virgen María aún estando viva en Palestina: prodigio de bilocación, llegando en carne mortal acompañada de Ángeles y luz celeste . Estaba de pie sobre una columna o pilar de jaspe, le confortó diciendo: "Ánimo, debes quedarte", y le pidió levantar allí un templo, dejándole la columna como señal eterna .
El Apóstol recobró fuerzas y certidumbre: comprendió que no estaba solo. Fue la primera aparición mariana de la Historia, única por ocurrir antes de la Asunción de María . La Virgen del Pilar quedó como raíz espiritual de España, fortaleciendo al Apóstol para continuar su obra, origen de la devoción que hoy irradia desde Zaragoza y guía perenne en momentos de desánimo.
