Realizan acciones de desagravio tras actos vandálicos por el 8M en San Luis Potosí

12.03.2026

Después de los ataques vandálicos de las manifestantes del 8-M contra una de las iglesias más antiguas de la archidiócesis, el arzobispo de San Luis de Potosí (México) ha condenado el suceso, celebrado una Misa de desagravio, proclamado un ayuno y reiterado su apoyo al Día Internacional de la Mujer.

(InfoCatólica) El domingo 8 de marzo, en San Luis de potosí (México), durante la marcha por el Día Internacional de la Mujer, algunas de las participantes vandalizaron la fachada de un templo histórico: la parroquia Sagrario Metropolitano (también conocida como iglesia de La Compañía) y la capilla anexa de nuestra Señora de Loreto, situadas frente a la céntrica Plaza de Los Fundadores.

Los daños sufridos por la fachada fueron cuantiosos. Como muestra de la furia descontrolada de las manifestantes, las columnas de piedra fueron golpeadas con martillos, se quebraron las ventanas, se llenó de pintadas insultantes la fachada, se derribó y rompió una cruz de piedra e incluso se intentó quemar la puerta principal de la iglesia.

El pasado miércoles, el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe celebró una Misa de desagravio en la Plaza de los Fundadores, a la que asistieron unos mil fieles. El prelado afirmó que «hemos pedido perdón a Dios por esta ofensa, aún y a sabiendas de que él es misericordia, es paz y es amor y que con esto nos invita más que a tener enconos, nos invita a reflexionar y tener siempre actitudes de paz que nos ayuden».

Mons. Cavazos no olvidó condenar los ataques contra los templos: «nos indigna que se haya profanado con tanta violencia y se haya prendido fuego a la puerta de la Capilla de Loreto en la Parroquia del Sagrario, así como la vandalización de la santa Iglesia Catedral. Por eso nuestras voces y acciones son de paz, de reconciliación, de encuentro y de cuidado de todo ser humano, desde el que está en el vientre materno, hasta el mayor».

Dando una de cal y otra de arena, el arzobispo también quiso mostrar su apoyo al Día Internacional de la Mujer: «sueño, y creo que todos deberíamos soñar, con un futuro en el que el ocho de marzo sea una jornada de respeto, concordia, dignidad y celebración; una jornada de mujeres cantando, abrazándose, caminando libres y seguras, porque sus anhelos de justicia han sido atendidos. Ese día aún no llega plenamente. Por eso, no podemos desentendernos de su reclamo».

En cualquier caso y mientras se cumplen esos sueños, el arzobispo proclamó un ayuno que durará todos los viernes restantes de Cuaresma: «desde esta semana decreto en toda la arquidiócesis que hagamos los viernes ayuno, por nuestros pecados, por la conversión de quien hace el mal, para pedir perdón a Dios».

Tras los destrozos, en el pedestal de la cruz derribada, se ha colocado una imagen de la Virgen Dolorosa. Difícilmente podría encontrarse un signo más claro de la verdadera dignidad de la mujer o una respuesta mejor de la Iglesia al odio contra Cristo crucificado.

Fuente: https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=54640