RASONQUE: La esperanza oral contra el cáncer de páncreas

El 26 de agosto de 2026, la FDA de Estados Unidos aprobó Rasonque, cuyo principio activo es el daraxonrasib, el primer fármaco oral dirigido específicamente contra el cáncer de páncreas metastásico, desarrollado por la empresa Revolution Medicines. Se trata de un hito histórico en la oncología, ya que durante décadas esta enfermedad ha sido considerada prácticamente intratable, con tasas de supervivencia muy bajas y escasas opciones terapéuticas. El medicamento actúa sobre la proteína RAS/KRAS, cuya mutación genética es la responsable del crecimiento descontrolado de más de 90% de los tumores pancreáticos, una proteína que durante mucho tiempo se consideró imposible de combatir con fármacos . Rasonque es un inhibidor pan-RAS(ON), es decir, que bloquea múltiples variantes de la proteína en su estado activo, no solo una, lo que amplía enormemente su efectividad respecto a tratamientos anteriores.
Los resultados del ensayo clínico de Fase III, denominado RASolute 302, han superado todas las expectativas . En casi 500 pacientes que ya habían recibido tratamiento previo, la supervivencia global media alcanzó los 13,2 meses con el fármaco, frente a los 6,7 meses registrados con la quimioterapia convencional, lo que significa prácticamente duplicar el tiempo de vida y una reducción del riesgo de muerte de 60% . Además, al ser un tratamiento de toma oral diaria, presenta un perfil de tolerabilidad muy superior a la quimioterapia, con menos efectos adversos graves y una mejoría notable en la calidad de vida de los pacientes, incluyendo menor dolor y mayor conservación de su estado general . La oncóloga Eileen O'Reilly, investigadora principal del estudio, afirmó que nunca había visto un beneficio tan marcado con un solo medicamento en esta enfermedad .
Está indicado en adultos con adenocarcinoma pancreático metastásico que ya recibieron al menos un tratamiento sistémico o no son candidatos a quimioterapia combinada . Por el momento, solo está aprobado en Estados Unidos; su evaluación en México y la Unión Europea se espera en los próximos meses, por lo que su acceso fuera de Estados Unidos tomará tiempo. No es una cura definitiva, pero sí representa un cambio de paradigma: por primera vez se ataca la causa genética raíz del tumor y no sólo sus consecuencias, abriendo una nueva era en el tratamiento de uno de los cánceres más letales conocidos .
