LOS RACIONALISTAS ANTE LA CRISTIADA

Ante un tema o hecho, siempre surgen diversas opiniones o juicios que pudiéramos reducir en tres grupos: los que están a favor, en contra y los conciliadores… ¡Y todos juran tener la razón!
Ante la Guerra Cristera, cuyo inicio hace cien años, hoy recordamos, siguen apareciendo "Plumas" que la alaban, otros que la condenan, y otros que la analizan muy "racionalmente", como queriendo ocultar su antipatía. Ciertamente se respetan esas tres posiciones pues cada cabeza razona y concluye de acuerdo a su formación histórica, moral o religiosa, y de acuerdo a su conciencia (firme o laxa). Quizá esto pueda entenderse pero, lo que nos preocupa, son esos pensadores que parecen ser cristianos pero que terminan traicionando sus convicciones originales; pero no por ignorar las temáticas sino porque, en su largo camino como intelectuales, se dejaron comprar por un racionalismo, criticismo histórico ilustrado o por un "libre pensamiento". ¿De dónde abrevaron esto?... O de autores anticristianos o pseudo cristianos, o de las logias masónicas. Estos escritores son más fiados de sus "originales" ideas, que de la Revelación y de la Tradición Católica de veinte siglos. Estos nuevos historiadores o teólogos ya fueron evidenciados y denunciados desde 1907 por el Papa Pío X. En breve, aquéllos presumen de ser "renovadores" de las interpretaciones teológico-históricas, pero realmente, comulgan con el Modernismo, condenado por Pío X, porque su fundamento filosófico es el Naturalismo.
Durante la Cristiada en México (1926-1929), ciertamente hubo divergencias sobre el movimiento armado, ya entre los Obispos, ya entre los seglares. Todos estaban de acuerdo en defender pacíficamente los derechos de la Iglesia tan gravemente atacada por la Constitución de 1917 como de la "Ley Calles", pero cuando todos sus recursos pacíficos se habían agotado (Boicot, 2 millones de firmas y el "Memorial" de los Obispos), y aumentaba la matanza de católicos, fue que espontáneamente se levantaron en armas pueblos de varios Estados. ¿Qué debían pensar los Obispos? ¿Qué debían hacer los fieles católicos? La mayoría de los Prelados sugirió conciliar o moderar la situación; la minoría decidió tolerar la decisión que los propios pueblerinos tomaron sin pedirles antes su opinión. El pueblo católico, en su inmensa mayoría, se atrevió a defender los Derechos de Dios y de su Iglesia, de manera generosa y valiente, algunos, hasta el martirio. Y hoy, la Iglesia ha considerado a algunos de ellos, Sacerdotes o laicos, como Beatos y Santos.
Si los racionalistas de hoy, ni siquiera acuerdan con esas altas distinciones, es que sus raciocinios históricos han perdido el faro de la Fe. Ahora, su lógica "evangélica" les hace creer que, como la defensa armada no es una "Bienaventuranza" del Sermón de la Montaña, entonces no fue legítima. En realidad, la Teología Moral y la Ética básica reconocen la legitimidad de la defensa propia cuando el daño es grave e irremediable, y sólo queda un recurso para sobrevivir; además, la defensa debe ser proporcionada a la agresión. Por ejemplo, ¿qué debe hacer un padre cuando están por asesinar a su familia? ¿Quedarse con los brazos cruzados o intentar salvar (aun a costa de la suya) la vida de los que tiene obligación de proteger?
Los católicos mexicanos de 1926 a 1929, salieron a defender los sagrados Derechos de Dios y de su Iglesia, y los de su propia libertad religiosa. Si pecaron de "calientes", Dios los juzgará. Pero a los "tibios", que argumentan a favor de: la indiferencia entre el bien y el mal, la tolerancia entre los que defienden lo uno y lo otro, la no discriminación entre la verdad y el error, la conciliación entre los enemigos de Cristo y los cristianos, el pronunciar sólo discursos, inútiles a los sin Dios, la inamovilidad "pacífica" ante quienes queman y destruyen templo, la aceptación de la educación laica y de la católica, el apoyo a las ideología globalistas y no a las cristianas, ser más "open mind" que reverentes a la Verdad… a esos tibios, decíamos, Cristo, en el Juicio Final, "los vomitará de su boca".
