La Guerra Cristera: reacción ante persecución

Si afirmamos lo enunciado en el título, tenemos que preguntarnos: ¿Hubo realmente una persecución?
La definición de "persecución" que nos da la Real Academia Española es: "acción y efecto de perseguir" (Diccionario de la Lengua Española, 2024). Y a su vez, la definición de "perseguir" según esta Academia es: "molestar, conseguir que alguien sufra o padezca procurando hacerle el mayor daño posible" (Diccionario de la Lengua Española, 2024). Los sinónimos que nos marca el diccionario para esta palabra son: molestar, incordiar, atormentar, hostigar, agobiar, importunar, martirizar. Me parece conveniente que tengamos muy presente el último de los sinónimos, martirizar.
En toda persecución, claro está, hay un perseguidor y un perseguido o víctima, en este caso, el perseguidor fue el gobierno de Plutarco Elías Calles, quién fue presidente de la República desde 1924 hasta 1928, y la víctima, la Iglesia Católica de México, más específicamente, el pueblo católico en México.
Si bien, en México ya se habían presentado actitudes persecutorias para con la Iglesia Católica por parte del Gobierno, Plutarco Elías Calles se destacó entre lo perseguidores de un modo particular. De él se decía: "es un adversario rencoroso y encarnizado de la Iglesia Romana, no porque quiera obligar a ésta a no entender sus atribuciones y su poder, sino porque está decidido a extirpar de México la fe católica… Lo particularmente grave en él es que es hombre de principios, de una energía que llega a la obstinación y la crueldad, dispuesto a atacar no solo a las personas, sino a los principios y a la misma institución, y que el sistema de gobierno al cual se ha adherido en virtud de convicciones filosóficas condena como política y económicamente nefasta la existencia misma de la Iglesia" (Meyer, 1974, págs. 238-239). "Su odio personal a Jesucristo, atizado y sostenido por la masonería americana, por el protestantismo americano, por el judaísmo; es la mano oculta, responsable de todas nuestras desgracias, que, como hemos visto, siempre ha encontrado para la realización de sus planes … a un Juárez y ahora a un Calles" (Moctezuma, 1960, págs. 313-314).
Este odio que Calles le tenía a la Iglesia se vió reflejada en la llamada ley que promulgó y que lleva su nombre: la Ley Calles, en la que se penalizaba a los Sacerdotes que ejercieran el culto y administraran los Sacramentos, establecía que la educación debía de ser laica, prohibía los votos religiosos y las órdenes monásticas, que los Sacerdotes y religiosos llevaran su hábito, y que la Iglesia poseyese bienes raíces. En esta ley también se mandaba que el Gobierno Federal sería quien determinaría qué templos podrían usarse para el culto, cuáles de los edificios que estaban destinados a la administración, enseñanza o servicios impartidos por la Iglesia serían expropiados por el Estado y que el culto permitido estaría regulado por el Gobierno (Ravasi, 2021, pág. 35).
Recordemos que uno de los sinónimos de perseguir es martirizar, por lo que no hay mayor prueba para afirmar que fue una persecución que con los mártires que murieron heroicamente a causa de ella, entre los más conocidos se encuentran: El Padre Pro, el Padre Toribio Romo, Anacleto González Flores y José Sánchez de Río. Sin embargo, la persecución fue aún más que martirios (los cuales fueron muy cruentos); también hubo por parte del obstinado perseguidor violaciones, sacrilegios, incendios y profanaciones.
He aquí una muestra de la crueldad y ensañamiento del gobierno victimario, que no estaría de más calificarlo como enfermo:
"Las iglesias se profanaban, los oficiales entraban en ellas a caballo, hacían comer hostias a su cabalgadura, transformaban los altares en mesas o en lechos, incendiaban los edificios o los utilizaban como cuarteles y cuadras. Fusilábanse a las imágenes, o bien desnudaban a las vírgenes para bailar con ellas. Se disfrazaban con los ornamentos y tomaban "las hostias con café con leche en el cáliz" (Meyer, La Cristiada, 1974, págs. 255-256) .
Lo explicado y lo citado nos lleva a concluir sin lugar a dudas que realmente hubo persecución en contra del pueblo católico mexicano por parte del Gobierno de Plutarco Elías Calles.
Bibliografía
Diccionario de la Lengua Española. (2024). Obtenido de Real Academia Española: https://dle.rae.es
Meyer, J. (1974). La Cristiada (Vol. 2). Mexico: Editores Siglo Veintiuno.
Meyer, J. (1974). La Cristiada (2 ed., Vol. 3). México: Editores Siglo Veintuno.
Moctezuma, A. P. (1960). El Conflicto Religioso de 1926 (2° ed., Vol. II). Ciudad de México: Jus. Obtenido de https://archive.org
Ravasi, J. O. (2021). La Contrarrevoluicón Cristera. Buenos Aires: Parresía Ediciones.
Señorita Paulina Estrella.
