LA CORONA ANGÉLICA

18.09.2026

                                             Historia de Antonia de Astónaco y revelación de San Miguel 

Antonia de Astónaco fue una religiosa carmelita portuguesa, Sierva de Dios, conocida por su vida de oración intensa y humildad . Hacia 1750‑1751, recibió una aparición y revelación del Arcángel San Miguel, quien le confió esta forma de oración: la Corona Angélica o Rosario de San Miguel, destinada a honrar a Dios invocando a los nueve Coros de Ángeles.

San Miguel explicó que cada parte tendría: un Padre Nuestro + tres Avemarías por cada Coro celestial; cerrando con cuatro oraciones finales en honor a San Miguel, Gabriel, Rafael y el Ángel de la Guarda. Le prometió asistencia divina continua en vida, ayuda ante el mal y alivio tras la muerte, especialmente en el Purgatorio, para quienes la recitaran con fe y constancia.

La devoción se difundió poco a poco hasta ser aprobada y enriquecida con indulgencias por el Papa Pío IX: en 1851 y posteriormente en 1868, concediendo también indulgencia plenaria bajo condiciones sacramentales. Es una especie de Rosario pequeño, estructurado en nueve secciones, que honra la Jerarquía Angélica y fortalece la confianza en la protección celestial.

La Iglesia reconoce el bien espiritual de esta práctica aunque la biografía antigua de la monja tiene escasos documentos conservados; su proceso de beatificación sigue abierto. Se convirtió en arma espiritual: símbolo de la batalla humilde junto a la Milicia Celeste, enseñada por el propio San Miguel Príncipe de los Ángeles, a su fiel hija carmelita. 

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