Jules Rimet, el católico que contribuyó a forjar la Copa Mundial de la FIFA

10.06.2026

Mientras el mundo se prepara para el espectáculo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 —el primer Mundial organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México— miles de millones de aficionados volverán a reunirse en torno a un deporte que trasciende lenguas, política y fronteras. Sin embargo, pocos saben que los orígenes del torneo están entrelazados con la fe católica.

La Copa Mundial de la FIFA es uno de los eventos deportivos más vistos del planeta, con aproximadamente 5 mil millones de personas que sintonizan este torneo que reúne a los mejores futbolistas del mundo.

El torneo masculino de este año se celebrará del 11 de junio al 19 de julio y tendrá lugar en los tres países anfitriones. La última vez que Estados Unidos organizó un Mundial fue en 1994, mientras que México lo hizo en 1970 y 1986. Esta será la primera vez que Canadá acoge el prestigioso torneo. La edición 2026 será la número 23 del campeonato internacional masculino que se celebra cada cuatro años.

Mucho antes de que la Copa Mundial se convirtiera en el evento deportivo más visto del planeta, su fundador, Jules Rimet, estuvo marcado por una visión profundamente influida por su fe y por la convicción de la dignidad y la unidad de la humanidad.

Rimet nació el 14 de octubre de 1873 en el pueblo de Theuley, Francia, en el seno de una familia católica practicante. Era conocido por su preocupación por los pobres y estaba inspirado por la doctrina social de la Iglesia.

En 1891, el papa León XIII publicó la encíclica Rerum Novarum, que abordaba las duras condiciones laborales, la pobreza y la explotación surgidas con la Revolución Industrial. Esta encíclica inspiró a Rimet a ayudar a crear una organización que brindara asistencia social y médica a los pobres. Tenía 17 años.

El francés católico también era un apasionado del deporte y creía que podía unir a personas de distintas razas y clases sociales. A los 24 años fundó el club deportivo Red Star, abierto a todos sin importar su clase social. Incluso incluyó el fútbol, a pesar de que en aquel entonces era considerado un deporte propio de ingleses y de las clases trabajadoras.

En 1904, Rimet ayudó a fundar la Fédération Internationale de Football Association (FIFA). Tras servir en la Primera Guerra Mundial, regresó a la FIFA y fue elegido presidente en 1921.

Nueve años después se celebró la primera Copa Mundial en Uruguay. Rimet veía el torneo como una oportunidad para unir a naciones que podían estar en conflicto, promover la fraternidad universal y la solidaridad entre los pueblos, y evitar futuras guerras globales. También impulsó la profesionalización del fútbol para que los jugadores de clase trabajadora pudieran vivir de su talento.

Rimet presidió la FIFA durante 33 años. Entre 1930 y 1970, el trofeo del campeonato llevó su nombre: la Copa Jules Rimet.

Falleció en 1956 y fue nominado al Premio Nobel de la Paz por su papel en la creación del torneo.

En el libro A History of Football in 100 Objects, su nieto Yves recordó a su abuelo como un "humanista e idealista que creía que el deporte podía unir al mundo. A diferencia de muchos de su tiempo, entendió que, para ser verdaderamente democrático y llegar a las masas, el deporte internacional debía ser profesional".

Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/125861/jules-rimet-el-catolico-que-inspiro-la-creacion-de-la-copa-mundial-de-la-fifa 

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