El lugar que resguarda la túnica, cíngulo y bastón de San José

Los relatos bíblicos nos hablan de muchos viajes realizados por San José. Él y María fueron a Belén para el nacimiento de Jesús. El ángel le dijo a José que llevara a María y a Jesús a salvo a Egipto. Más tarde, él conduciría cada año a la Sagrada Familia a Jerusalén para la gran fiesta de la Pascua.
Durante estos viajes, ¿habrá llevado puesto el manto que constituye una reliquia extraordinaria que la Iglesia conserva de este glorioso santo?
Su sagrado manto, también llamado túnica o capa, se encuentra en Roma, a poco más de tres kilómetros de la Basílica de San Pedro. Este preciado objeto de San José ha estado en la Basílica de Santa Anastasia, en la colina Palatina, durante más de 1.600 años. En aquel tiempo, Santa Anastasia, construida a comienzos del siglo IV, era una de las primeras iglesias de la Ciudad Eterna.
La historia atribuye a San Jerónimo, uno de los primeros Padres de la Iglesia y Doctor de la Iglesia, haber llevado esta capa de San José desde Tierra Santa hasta esta iglesia, donde ha permanecido desde entonces.
Dos veces al año, los peregrinos y los fieles pueden ver y venerar la reliquia cuando el relicario es llevado al santuario. En la nave, las pilastras aún incluyen las primeras columnas romanas de mármol y granito de la basílica, que ha sido renovada varias veces a lo largo de los siglos.
Este relicario del siglo XVII contiene y exhibe en realidad dos preciosas reliquias: el manto de San José y otra importante reliquia: parte del velo de la Virgen María.
El relicario tiene forma de edificio, con cinco portales románicos que se elevan hasta su "techo" y permiten una visión clara del manto. El manto, o túnica, de San José parece ser de tela marrón. Eso ayuda a explicar la representación artística tradicional de San José vistiendo una túnica marrón.
El techo dorado de este "edificio" relicario está decorado con joyas de colores y se inclina suavemente hacia arriba. En la parte superior, se encuentra unido otro relicario con forma de alto arco románico. Detrás del frente de vidrio del arco está el velo de la Santísima Madre. La gran pieza de exhibición muestra su manto con amplias franjas o bandas azules, rojas y color crema. Delgadas franjas azules bordean las bandas rojas, y delgadas franjas rojas bordean las bandas azules más anchas. No podemos evitar preguntarnos si María llevó este manto en alguno de los viajes de la Sagrada Familia a Jerusalén para la Pascua.
Juntas, estas reliquias se convierten también en un recordatorio del hermoso vínculo entre José y María y de su constante cuidado por ella y por Jesús.
Normalmente, la gente puede ver la reliquia dos veces al año: en la Solemnidad de San José, el 19 de marzo, y nuevamente el 1 de mayo, fiesta de San José Obrero. A veces las reliquias son llevadas a otra iglesia, particularmente a la Basílica de San José, situada a menos de cinco kilómetros de distancia. Este año, las reliquias estuvieron en esa basílica para una vigilia de oración el 18 de marzo, víspera de la fiesta de San José.
El 19 de marzo también marcó el Día del Padre en Italia. Eso se convierte en un gran recordatorio para los padres de tener a San José como su patrono y seguir su ejemplo amoroso en el cuidado de su esposa y de sus hijos.
Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/123383/estos-serian-el-manto-el-cingulo-y-el-baston-de-san-jose
