Convierten catedral de Canterbury en discoteca el Día de la Asunción

La Catedral de Canterbury, antigua sede primada de la Iglesia católica en Inglaterra y uno de los grandes centros de peregrinación de la cristiandad medieval, acogió el pasado 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen, una «discoteca silenciosa» dedicada a la música de los años 80. El templo anglicano organizó dos sesiones nocturnas con DJ, iluminación especial y auriculares LED en la misma fecha en la que, durante siglos, los monjes benedictinos de Canterbury celebraron solemnemente una de las principales fiestas marianas.
La propia catedral promocionó el evento como el regreso de Silent Discos In Incredible Places después de que anteriores ediciones agotaran rápidamente las entradas. Las sesiones se celebraron de 18:30 a 21:00 y de 21:30 hasta medianoche, estaban reservadas a mayores de 18 años y prometían «algunos de los mejores DJ de los 80 del Reino Unido» en el interior iluminado del histórico templo.
Una discoteca en el antiguo santuario de santo Tomás Becket
La elección del lugar resulta especialmente significativa por la historia de Canterbury. La actual catedral anglicana se remonta a la misión de san Agustín de Canterbury, enviado a evangelizar a los anglosajones por el papa san Gregorio Magno a finales del siglo VI.
En ella fue asesinado en 1170 santo Tomás Becket, arzobispo de Canterbury, después de su largo enfrentamiento con Enrique II por los derechos de la Iglesia. Su canonización convirtió el lugar en uno de los grandes destinos de peregrinación de la Europa medieval, inmortalizado posteriormente por Geoffrey Chaucer en sus Cuentos de Canterbury.
Antes de la ruptura de Inglaterra con Roma, la catedral albergaba además una comunidad benedictina. Los monjes permanecieron allí hasta la disolución del monasterio en 1540 bajo Enrique VIII, en el contexto de la supresión de las casas religiosas.
Precisamente en ese escenario, el 15 de agosto tenía entonces un significado muy distinto. Los benedictinos celebraban la Asunción como una fiesta principal y la Misa cotidiana dedicada a la Virgen en la capilla de Nuestra Señora de la cripta adquiría ese día especial solemnidad.
Auriculares, DJ y un bar dentro de la catedral
La fiesta de este año estuvo dedicada a los éxitos musicales de la década de 1980. Los asistentes recibieron auriculares LED que permitían seleccionar distintos canales musicales mientras bailaban en el interior de la nave iluminada.
La organización comercial del evento anunciaba además un bar durante toda la celebración. La catedral ya había confirmado en ediciones anteriores que estas fiestas incluían bebidas alcohólicas como cócteles y pequeñas botellas de prosecco.
La utilización del templo para este tipo de actividades contrasta incluso con las propias normas que Canterbury establece para sus visitantes. Las condiciones de acceso piden expresamente respetar el edificio «como lugar de culto cristiano» y se refieren a él como espacio para la oración, la devoción privada y la peregrinación cristiana.
No es, sin embargo, la primera vez que las bóvedas de Canterbury sirven de escenario para una discoteca. En febrero de 2024, unas 3.000 personas participaron en una fiesta similar dedicada a la música de los años 90. La iniciativa provocó entonces protestas frente a la catedral y una petición en Internet contra la utilización del templo para este tipo de espectáculos.
