CON EL CONGRESO DE LA ASUNCIÓN EN LA VANG ¡RENACE LA FE EN VIETNAM!

Del 13 al 15 de agosto de 2026, coincidiendo con la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, el Santuario de Nuestra Señora de La Vang, en la provincia de Quảng Trị, se convirtió en el escenario de un acontecimiento que ha conmovido al mundo entero: el XXXII Congreso Nacional de Peregrinación, que reunió a más de ciento cincuenta mil fieles llegados desde las veintisiete diócesis del país y de la diáspora, tras nueve años de pausa forzada por la pandemia. Bajo el lema «María, Mensajera de la Buena Nueva», miles de personas pernoctaron a la intemperie, soportando altas temperaturas, para participar en la procesión solemne y la Santa Misa Pontifical del 15 de agosto, Fiesta de la Asunción, en la que se honró a la Virgen como Reina Asunta al Cielo en cuerpo y alma . Este enorme encuentro no es sino la manifestación más visible de un verdadero renacimiento espiritual católico que está viviendo Vietnam, una resurrección de la Fe que ha florecido tras décadas de persecución, silencio y restricciones.
Los datos hablan por sí solos: en veinte años, el número de fieles católicos ha crecido de cinco millones ochocientos mil a más de siete millones y medio, lo que representa un aumento de veintinueve por ciento. Las vocaciones sacerdotales se han multiplicado por cuatro y media, pasando de mil doscientos a más de cuatro mil seiscientos seminaristas, y cada año se construyen más de doscientos nuevos templos y obras religiosas por todo el país . El Nuncio Apostólico, Mons. Marek Zalewski, ha destacado que se trata de un crecimiento espiritual sin precedentes en una nación donde los católicos representan apenas siete por ciento de la población . La Fe, lejos de extinguirse bajo las restricciones, se ha fortalecido en la prueba: durante siglos, los creyentes vietnamitas vivieron la Fe en la clandestinidad, refugiados en los bosques, y fue precisamente en uno de esos momentos de persecución, en 1798, cuando la Virgen de La Vang se apareció consolando a los fieles y prometiendo escuchar sus súplicas. Desde entonces, La Vang se ha convertido en el corazón espiritual del país, llamada con razón, «la Lourdes de Vietnam» .
El Congreso de 2026, es el testimonio de que la Fe en Vietnam no solo sobrevive, sino que florece con fuerza renovada. En la procesión de la madrugada del 15 de agosto, ciento cincuenta mil personas, Obispos, Sacerdotes, Religiosos y laicos, caminaron bajo el alba entonando cantos marianos, unidos en la celebración del misterio de la Asunción, que es el signo de que el camino de fidelidad al Señor conduce a la plenitud de la vida. Este renacimiento no es un fenómeno pasajero: es el fruto de una semilla sembrada hace casi quinientos años, regada con el sacrificio de innumerables Mártires y sostenida por la oración silenciosa de generaciones enteras que nunca renunciaron a su Fe. Lo que sucede hoy en Vietnam nos recuerda que la Iglesia, cuando parece más débil y reducida, es cuando más profundamente arraiga en el corazón de los pueblos. El renacimiento de La Vang es, en definitiva, una señal de esperanza para todo el mundo: donde el mundo anticristiano espera la desaparición de la Fe, Dios la hace resurgir con una fuerza nueva y asombrosa.
