CASTIDAD = LIBERTAD

¿Por qué la Castidad da libertad? ¿Te habías hecho esta pregunta antes? … Si la Castidad es considera por muchos un tipo de "represión" … ¿por qué será tan beneficioso para quién la práctica?
Para contestar estas preguntas, primero, será necesario considerar el contexto actual en el que vivimos: una sociedad que propone y promueve a la sexualidad como un derecho y, al placer, como un acto de "soberanía personal". ¿Será que experimentar la sexualidad sin considerar su finalidad nos dejará algo bueno?
Quienes reducen la finalidad de la sexualidad en un simple y momentáneo gozo corporal como nos lo pintan en las películas, en las redes sociales, en las letras de las canciones, etc., no experimentarán la verdadera finalidad de crear un vínculo real de unión no solamente física, sino espiritual (desde el alma), de amor y, por el que vendrá la procreación de un nuevo ser.
Por eso, la Castidad es tan importante cuando la soltería es el estado de vida. Primero: "la soberanía personal" es real cuando se tiene un dominio sobre uno mismo, fortaleciendo la voluntad al no dejarse llevar tan fácilmente por las pasiones.
Segundo, la Castidad da libertad de elección, porque cuando te das a la tarea de conocer a fondo a la persona por la que sientes atracción, es decir, platicas, pasas el tiempo, compartes ideas, empiezas a conocer su forma de pensar, sus prioridades, sus metas y sueños, sus gustos, sus "cinco minutos" de mal humor, etc., puedes detectar con mayor facilidad focos rojos o grandes virtudes para tomar una buena decisión de con quién compartir lo más íntimo de tu ser, tu sexualidad.
Si la sexualidad entre hombre y mujer es el acto más sagrado, porque unes, además el alma y creas una nueva vida … y no lo habías considerado, sería bueno que te preguntes antes de intimar … ¿Con quién estoy dispuesto a compartir mi persona?
Mantenerse casto, en estos tiempos que todo incita a lo contrario, es un gran sacrificio, pero una vez haciéndolo, la voluntad se fortalece, se purifica la mente, la vista, el cuerpo y el corazón; los apegos disminuyen y cuando menos piensas, ya llevas tiempo practicando la Castidad. Practicar esta virtud es un acto de respeto y amor hacia uno mismo, hacia la futura esposa (o) e hijos, pero sobre todo hacia Dios.
Valentina Veloz
