Andorra prepara despenalización del aborto

04.06.2026

El Gobierno de Andorra tiene lista la propuesta para despenalizar el aborto, pero la mantiene en espera del acuerdo con la Santa Sede. El ministro Baró asegura que el principado está «muy cerca» del equilibrio. 

 Andorra tiene sobre la mesa una propuesta normativa técnicamente acabada para «despenalizar el aborto», pero su tramitación parlamentaria permanece en suspenso a la espera de que concluya el diálogo con la Santa Sede. Así lo confirmó el ministro de Relaciones Institucionales del principado, Ladislau Baró, en declaraciones difundidas el 1 de junio, en las que subrayó que el texto está «escrito y preparado» pero que el Gobierno andorrano aún no está en condiciones de presentarlo al Consell General, el parlamento del principado.

Un texto preparado, un proceso que no concluye

Baró fue directo en su diagnóstico: la parte técnica y filosófica de la propuesta está completamente elaborada. Sin embargo, el ejecutivo andorrano se ha impuesto como condición propia completar el proceso de conversaciones con la Santa Sede antes de dar el paso legislativo. Según precisó el ministro, restan todavía varias sesiones de trabajo para cumplir todos los requisitos que el Gobierno se ha fijado.

Fue también cuidadoso en delimitar el alcance jurídico de esas negociaciones. «No es que la Santa Sede tenga la decisión sobre este tema; la decisión la tiene el Consell General, y el Gobierno ha de presentar la iniciativa», declaró. En su lectura, el diálogo con Roma no equivale a un derecho de veto, sino a una condición que el propio ejecutivo se ha fijado para garantizar la estabilidad institucional del país. El ministro se mostró optimista: afirmó que Andorra se encuentra «muy lejos» de cualquier ruptura institucional y «muy cerca» de encontrar el equilibrio buscado. Aunque evitó fijar plazos, dejó claro que la cuestión habrá de resolverse durante la legislatura actual.

La singular arquitectura constitucional andorrana

Para entender las complejidades del debate es necesario tener presente la estructura constitucional del principado. Andorra tiene dos copríncipes que ejercen conjuntamente la jefatura del Estado: el presidente de Francia y el obispo de Urgell. Esta dualidad convierte cualquier reforma legislativa en materia moral en un proceso de especial delicadeza política e institucional.

En la práctica, las leyes relativas a asuntos contenciosos han sido promulgadas en exclusiva por el copríncipe francés, sin la firma del obispo. Así ocurrió con la ley que reconoció las uniones civiles entre personas del mismo sexo, sancionada en su momento por Jacques Chirac, y con la ley de reproducción asistida de 2019, firmada únicamente por Emmanuel Macron. La legislación andorrana prevé que baste la firma de uno solo de los dos copríncipes para que una norma entre en vigor.

La negociación sobre la despenalización del aborto ha adquirido, sin embargo, una dimensión eclesial más explícita que las precedentes. En septiembre de 2023, el secretario de Estado vaticano, el Cardenal Pietro Parolin, visitó Andorra en un momento en que circulaban rumores sobre una posible abdicación del entonces obispo de Urgell, Joan-Enric Vives, antes de firmar cualquier ley contraria a la enseñanza de la Iglesia. Parolin descartó públicamente esa posibilidad y calificó el asunto de «cuestión muy delicada y muy compleja, que hay que abordar con mucha discreción y mucha sabiduría». Ese mismo año, el cardenal también se había reunido con el entonces jefe de Gobierno andorrano, Xavier Espot, junto al Arzobispo Paul Gallagher, secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, en el marco de los trabajos para encontrar una fórmula de compromiso.

Vives había llegado a afirmar que «cuando el pueblo andorrano pide a un obispo que sea su jefe de Estado, sabe lo que eso implica», y había descartado la posibilidad de sancionar cualquier norma contraria a la doctrina.

Fuente: https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=55240    

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