IDENTIDADES SINTÉTICAS

IDENTIDADES SINTÉTICAS

La proliferación de estas corrientes que desdibujan la frontera entre lo humano y lo animal no es un suceso aislado, sino el resultado lógico de una sociedad que ha decidido dinamitar sus propios cimientos. Cuando una juventud pierde el anclaje en los valores tradicionales y, sobre todo, en la noción de una verdad trascendente, el vacío resultante se llena con cualquier delirio que ofrezca un sentido de pertenencia, por absurdo que éste sea. Hemos pasado de la búsqueda de la virtud y la formación del carácter a la exaltación del sentimiento efímero como única brújula existencial. Al despojar a los jóvenes de la estructura que brindaban la familia, la fe y la razón, los hemos dejado a merced de una orfandad espiritual que los empuja a buscar refugio en identidades sintéticas. Es el fracaso de una educación que ha sustituido la lógica por la autopercepción, enseñando que la realidad es algo maleable al antojo del deseo personal.

​Este fenómeno es la etapa final de un nihilismo que desprecia la herencia de Occidente. En el pasado, los valores tradicionales impulsaban al individuo a superarse, a mirar hacia arriba y a reconocer su dignidad como hijo de Dios. Hoy, la ausencia de ese norte obliga a mirar hacia abajo, hacia el instinto y la irracionalidad. La pérdida de la identidad cristiana ha dejado un hueco que la ideología de género y sus derivados, como el trans-especismo, intentan colonizar con promesas de "liberación" que en realidad son cadenas de alienación mental. Resulta trágico observar cómo una generación con acceso infinito al conocimiento elige el camino de la involución, simplemente porque nadie les ha dicho que ser humano implica una responsabilidad superior y una nobleza que no se puede encontrar en el reino animal. La recuperación de la cordura social sólo vendrá de la mano de un retorno a los principios que reconocen al hombre como un ser creado para la trascendencia, y no como un accidente biológico que puede decidir, por capricho, renunciar a su propia naturaleza.