¿CÓMO FORTALECER LA IDENTIDAD DE TUS HIJOS?

¿CÓMO FORTALECER LA IDENTIDAD DE TUS HIJOS?

Hoy, los papás cristianos, tienen un reto de primera urgencia: fortalecer la identidad de sus hijos, ante la loca confusión promovida en los distintos medios de comunicación.

Pero ¿qué es la <<Identidad>> de cada persona?... Simplemente el conjunto de todos sus rasgos (físicos y psicológicos) y que conforman su propio <<yo>>; la más íntima conciencia de que él o ella es, en este mundo, único e irrepetible. Ese <<yo>> se origina desde que se nace, por lo que ese <<yo>> ya viene dado: varón o mujer; "así nací, porque Dios así me creó, a través de mis padres; no soy -diría cada uno- fruto de mi propia voluntad, sino de una Voluntad distinta a mí y que decidió mi propia identidad biológica, con tales características en mi ADN y con tales disposiciones, talentos y vocación". Así que, la identidad original de cada persona le es dada. A los padres de familia, sólo les queda: recibir ese nuevo ser con amor y educarlo cristianamente, robusteciendo su identidad, su <<yo>> para que logre el máximo desarrollo posible, en vistas a su fin último: volver a Dios, salvando su alma.

Los papás deben fortalecer y perfeccionar la identidad de sus hijos. Desde los primeros meses, los padres van descubriendo qué clase de niña o niño será: ¿inquieto, travieso, dependiente, pasivo, ocurrente, etc., o todo lo contrario? Y los progenitores, observadores y responsables, pronto tratarán de reforzar en cada hijo, sus talentos, se preocuparán por erradicar sus defectos y por cultivar, desde niños, los mejores hábitos de educación básica, y los sentimientos y actos que conllevan a la práctica de las virtudes. Por supuesto que, en toda esta formación, los padres estarán respetando la identidad de su hija como niña y de su hijo como niño. Precisamente en eso consiste "perfeccionar" la identidad de su hijo: en ser fiel a lo que es (varón o mujer), y a estimularlo a ser la mejor versión de sí mismo, para que sea un hombre o mujer de bien.

Lamentablemente, en las familias cuyos padres las han desquebrajado, algunos niños pueden empezar a sentir -con razón o como pretexto-, alguna confusión acerca de su identidad sexual. Sin embargo, normalmente, los hijos de familias ordenadas, no padecen confusión alguna porque el mismo íntimo y mínimo sentido común les dice y gritan lo que se son: hombre o mujer. Pero, cuando la hija o el hijo ha vivido en casa toda clase de desorden, abusos y violencia, es posible que él mismo, por su ignorancia, ingenuidad o inmadurez, empiece por desordenar ideas tan básicas como la identidad sexual.

Estos niños o adolescentes, no necesitan las absurdas sugerencias sobre transexualismo. Lo que necesitan, ¡y piden a gritos!, es un poco de amor y orden en sus vidas para volver a dar validez al sentido común que su <<yo>> naturalmente les exige.

Padres de familia: ¡fortalezcan en cada hijo su identidad original! Y, a la par, edúquenlo, desde la más temprana edad, en las buenas costumbres.

Una persona que goza de la unidad antropológica que existe en su ser (alma-cuerpo); que es fiel a su identidad biológica; que su propia personalidad ha sido orientada, fortalecida y perfeccionada por la educación de su entendimiento y voluntad en la Fe, Esperanza y Caridad, simplemente… ¡es indestructible!

¡Mexicanas y mexicanos fuertes y educados, son la única esperanza para el futuro de nuestra querida Patria!