¡EL GUSTO QUE ME DA!
No siempre se escribe por gusto, pero el tema obliga con gusto o sin él. En este caso, es por puro gusto y el tema es el gusto que me da compartir el gusto que tengo al haberme levantado con un gusto que es un verdadero gusto porque habla del amor de Dios por nosotros.










