¿POR QUÉ LA EUTANASIA NO ES LA SOLUCIÓN?
¿POR QUÉ LA EUTANASIA NO ES LA SOLUCIÓN?
Todos tememos experimentar el sufrimiento; nadie desea que la enfermedad, ya sea física o psicológica, se haga presente, sin embargo, es algo que, aunque tratemos de evitar, en algún momento, tarde o temprano será una realidad.
Una realidad, que para muchos es inconcebible: ¿cómo pasar los últimos momentos en esta vida padeciendo? … Si en teoría, es cuando se debería "disfrutar" de las mieles y frutos obtenidos, y entonces, cuando no es así y llega el momento de enfrentar una enfermedad irreversible, ahora se plantea la opción de la eutanasia como solución para evitar el sufrimiento próximo en el que se verá sumergido el enfermo.
Entonces, ¿por qué la eutanasia no es la solución? … si a nadie nos gusta sufrir …
¡Efectivamente, a nadie nos gusta sufrir! … pero el sufrimiento, se vuelve un maestro que, aunque nadie quisiéramos tener, nos enseña y nos permite:
Apreciar el tiempo que tenemos y entonces, emplearlo en lo que es realmente importante: compartirlo con la familia, en trabajar en los pendientes que son relevantes, no dejar deudas, disfrutar de las cosas sencillas, valorar lo que tenemos y a nuestro entorno y, sobre todo, poner atención, principalmente en uno mismo.
Nos hace ser empáticos con aquéllos que sufren y ser resilientes, en cuanto a que, debemos adaptarnos ante una nueva realidad.
Porque esta "opción" de desenlace, no contribuye al perfeccionamiento que una persona pueda alcanzar mediante el sufrimiento: cuando el cuerpo se enferma y no hay marcha atrás, muchos empiezan a pensar en el estado en que se encuentra la otra parte que nos compone, y que ánima a nuestro cuerpo: el alma. Entonces, mientras lo externo, lo corpóreo se desgasta, lo interno florece.
Una vez asumida la enfermedad, después de pasar por reacciones como: "¿por qué a mí?" y renegar, el sufrimiento paciente contribuye para que la persona ejercite las virtudes.
Así la enfermedad y el sufrimiento se vuelven una oportunidad que Dios da para que en este plano terrenal podamos volcarnos a Él antes de morir: conocerlo más y por lo tanto amarlo más, y entonces, hacernos más parecidos a Él, y dejar saldadas las deudas con Él. Fortalecidos en la Fe, entonces la cruz de la enfermedad y el sufrimiento, se vuelve un medio de santificación y el pase directo a la felicidad eterna.
Aquéllos que promueven y legalizan las leyes para implementar la Eutanasia y el suicido asistido, seguramente, tienen la idea de que el mundo se acaba cuando te mueres y eso de la trascendencia es sólo una historia de fantasía para el consuelo de los que quedan en este plano. Sin embargo, nadie niega que lo sobrenatural existe, aquello que, aunque no es percibido con nuestra vista, es real; es ilógico decir que el plano espiritual no existe.
Si el alma es espiritual … Entonces para los incrédulos y que favorecen este tipo de prácticas, ¿a dónde se va el alma cuando deja el cuerpo que animaba? …
Si queremos ganarnos el Cielo …el sufrimiento paciente y la buena actitud ante la enfermedad es la clave.


